¡Anunciá en Tuloescribes!      contacto Contacto      regístrate Registrate       iniciar sesión Iniciar sesión
Usuario:
Contraseña:
 
 Recordarme
 Olvidaste tu contraseña?
 Registrate >>

                    . : Comunidad de Literatura : .



por: autor palabra
Miércoles 20 de Marzo de 2019

Aquellos Árboles…

Usuario:
Contraseña:
 
 Recordarme
 Olvidaste tu contraseña?
 Registrate >>
Categoría: Cuentos | Fecha: 18/04/2014
Facebook
Bajar escrito en PDF    
Enviar por e-mail    
Imprimir escrito    
Agregar a Mi Biblioteca    


Todo empieza en un recuerdo de niño y una higuera. Nada era común en aquella higuera, al menos no a los ojos de un niño ya que, desde su tamaño, la misma aparecía descomunal e inabarcable con sus pequeñas manos. No podía de ningún modo rodearla en un abrazo total y miraba la horqueta desde la cual sus ramas de flexible madera y hojas, se proyectaban al cielo buscando la luz y el calor del sol, de aquél fondo de patio en una casa de infancia que ya no está allí, como tantas y tantas cosas…
Muy cerca de aquella horqueta de ramas, la higuera tenía un hoyo que ahora creo no era tan grande, pero que atraía sin dudas las miradas de este niño y también se transformaba en refugio y cobijo de tantos y tantos pajaritos, que parecía abrevaban allí la sangre del corazón de la higuera.
Esa simple y gris higuera, despertó desde temprano la imaginación del niño quien, al elevar sus ojos hacia las ramas de la misma, a la vez elevaba los mismos al cielo y su inmensidad, haciendo volar sus sueños y los sueños de los sueños…
La imagen de la higuera aún perdura en la memoria de aquel que fuera un niño y hoy la recuerda como aquellos gigantes míticos de los cuentos.

Algún tiempo después otro árbol, esta vez un algarrobo añoso, alto en su porte y con ramas extendidas en forma casi horizontal, invitando a tomarlas como puentes y balcones desde los cuales mirar el mundo con otra perspectiva más elevada. El algarrobo: refugio de juegos de altura de estos pequeños niños-monos colgados de sus ramas. Una horqueta de sus ramas era suficiente sustento a los sueños de niños que veían allí una casa de alturas y hasta se animaron en su audacia, a tender otro puente con un tablón viejo, conseguido vaya a saber de que obra, entre una y otra horqueta. Allí jugaron a piratas, ladrones y policías y sólo Dios sabe en su cuidado, porque nunca nadie cayó de sus ramas.
Las bayas de algarroba eran como deliciosos caramelos en siestas interminables, en aquel tiempo sin tiempo de veranos de niños…
Fue aquel algarrobo, de dura madera, quien recibió en su corteza un corazón tallado con iniciales, por el mismo niño que había “sustraído momentáneamente” un cortaplumas a su papá, en un tiempo de adolescencia y despertar a los sueños del amor…
No sabe el niño, adolescente y hoy viejo hombre, si el árbol aún está allí como en aquellos tiempos. Quizás el mismo tiempo y los cambios que la urbanización produce, lo hayan rescatado, incorporándolo al paisaje trasformado y organizado de un jardín de finca ciudadana… pero para el niño-adolescente el mismo sigue inalterable y guardando entre su añosa corteza, aquellas iniciales grabadas con insidiosa herramienta cortante y quizás aún siga teniendo, como ayer, aquel puente de tablón de obra que proyectaba al infinito los sueños de niños, que miraban al mundo desde sus alturas…

Mucho después, aquel niño, ya hombre con familia, plantó su primer árbol a la puerta de su nueva casa, esperando disfrutar de su ramas y hojas de tenue sombreado y entre octubre y noviembre, aquellas celestes flores. Ah, olvidé decir que el árbol es un jacarandá ya de muy buen porte y que aún hoy florece cada año, sembrando la entrada y pasaje contiguo de flores azules… pero perdura en su memoria, aquella majestuosa e inabarcable higuera de sus primeros años en aquella casa de infancia…


 Para otorgar puntos debes Iniciar sesión
Usuario:
Contraseña:
 
 Recordarme
 Olvidaste tu contraseña?
 Registrate >>
    Votos: 2
| Puntos: 9




Enviar comentario

mensaje
Para poder enviar tu comentario primero debes estar registrado e Iniciar sesión
Usuario:
Contraseña:
 
 Recordarme
 Olvidaste tu contraseña?
 Registrate >>
Mensaje:     
Por favor ingrese los números de la imágen inferior (*):

Visual CAPTCHA

 
 

Comentarios:

avatarVertebrado bandera - Fecha: 22/04/2014, 22:29 hsme gusta (160)   no me gusta (156)

Vaya... debo confesar que me esperé hasta el final que algo sucediera, lo cual no me defraudó para nada...creo que la narrativa contemplativa también puede ser muy atractiva.
avatarVertebrado bandera - Fecha: 22/04/2014, 22:29 hsme gusta (151)   no me gusta (158)

Vaya... debo confesar que me esperé hasta el final que algo sucediera, lo cual no me defraudó para nada...creo que la narrativa contemplativa también puede ser muy atractiva.
avatar Hospedado bandera - Fecha: 20/04/2014, 09:18 hsme gusta (163)   no me gusta (141)

Muy lindos recuerdos de infancia, que se prolongan en el tiempo.
avatar luna_lunera bandera - Fecha: 18/04/2014, 11:52 hsme gusta (158)   no me gusta (159)

¡Qué lindo volver a asomarse a esta página y encontrarte allí, amigo Oderfla! Muy buenos estos recuerdos de infancia...


Volver Volver | Subir Subir | Imprimir escrito [Imprimir] | Enviar por e-mail [Enviar por email]

Autor
avatar
  • ODERFLA  bandera
  • Offline Hombre  medalla por cantidad de puntos  medalla por cantidad de comentarios 
  • 119
    Publicaciones
  • 5697
    Puntos
  • 284
    Comentarios



Condiciones de Uso y Publicación
 

ENCUÉNTRANOS     CONTÁCTANOS 

El uso de este sitio web implica la aceptacion de las Condiciones de uso y publicacion de Tuloescribes.com
www.soyaustral.com

Copyright © 2018 – Todos los derechos reservados - Sitio auditado por Google Analytics

diseño de sitios web autoadministrables y responsivos: useweb